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La necesidad de profesionalización del traductor audiovisual en México

La necesidad de profesionalización del traductor audiovisual en México

Este artículo se centra en la problemática de la falta de profesionalización de los traductores audiovisuales mexicanos lo cual compromete el contenido y los objetivos comunicativos de producciones audiovisuales en un idioma extranjero que se exhiben mediante distintas plataformas en México y Latinoamérica en español.

Para argumentar esta aseveración, primero reflexionaremos sobre los tipos de conocimiento, para acotar lo que en este escrito se entiende por profesionalización; después, explicaremos las características y los estudios que requiere un traductor profesional a diferencia de una persona con conocimiento de idiomas. Posteriormente, mostraremos algunos principios básicos de la traducción audiovisual; luego, nos centraremos en el caso mexicano, analizaremos la oferta educativa actual en México y concluiremos señalando la importancia de la traducción audiovisual en la comunicación y, por tanto, de la profesionalización de los traductores de esta especialidad.

Sobre el conocimiento y la profesionalización

La naturaleza del conocimiento ha sido fuente de debate para los filósofos desde la antigüedad, Hessen (2001) señala que “la filosofía es un intento del espíritu humano para llegar a una concepción del universo mediante la autorreflexión sobre sus funciones valorativas teóricas y prácticas” (p. 17); para fines de este ensayo, hablaremos de un conocimiento intuitivo entendido como las primeras reflexiones que tiene el sujeto sobre un objeto mediante la experiencia: “el conocimiento intuitivo consiste, como dice su nombre, en conocer viendo” (Hessen, 2001, p. 92). Este tipo de conocimiento lo obtenemos por la mera práctica y es el nivel en el que podríamos inscribir, por ejemplo, a los oficios.

El conocimiento intuitivo supone la aprehensión inmediata de un objeto, pero Hessen (2001) reconoce tres tipos: “Una intuición racional, otra emocional y otra volitiva. El órgano cognoscente es, en la primera, la razón; en la segunda, el sentimiento en la tercera, la voluntad” (p. 94). El conocimiento intuitivo no es algo considerado a priori como algo negativo, ya que es el inicio de toda teoría, y por tanto, el punto de partida para después alcanzar el conocimiento científico. El problema en cualquier área de conocimiento reside en estancarse en este nivel primario y proceder guiados por intuiciones y posteriores dogmas que no permitan la actualización y adaptación de procedimientos a las necesidades sociales, cambios tecnológicos y culturales. Tal es el caso de la traducción audiovisual en México por razones que detallaremos más adelante.

Por otro lado, para hablar de conocimiento científico forzosamente debemos recurrir a la epistemología, concepto al cual podemos dar dos acepciones “por epistemología se entiende el estudio del conjunto de reglas metodológicas o condiciones que determinan lo científico. En el segundo, por epistemología se entienden los presupuestos de base implicados en el conocimiento en general” (Moreno, 2002, p. 121). Para este ensayo, usaremos el primer entendido, para separar lo científico de lo cotidiano.

La epistemología se ocupa de estudiar la ciencia; es decir, el “dominio de objetos” de la epistemología, en tanto ciencia, es el propio discurso científico, y el discurso científico lo que intenta es producir “verdad”; dicho de otro modo, la especificidad de la ciencia es la búsqueda de un lenguaje capaz de elaborar “enunciados verdaderos” que puedan explicar los fenómenos de una manera clara y general. [Valdettaro, 2015, p. 30]

Cada acción humana necesita de un nivel de conocimiento o procesamiento de la realidad, pero la ciencia requiere las bases de la epistemología para respaldar su correspondencia con la verdad. Por lo tanto, al hablar de formación y profesionalización, nos referimos a ese salto en que el sujeto aprehende al objeto de forma reflexiva, profunda y bajo principios de verdades argumentadas en discursos científicos. Actualmente, los traductores audiovisuales en México no cuentan con dichos discursos científicos, al menos no hay suficientes estudios adaptados a los procesos mexicanos y a las características culturales para las adaptaciones de productos audiovisuales extranjeros para el público Latinoamericano. Las razones son múltiples; en primer lugar, porque la traductología, como ciencia, aún lucha por ser reconocida en la sociedad, mientras que el traductor profesional, a pesar de su papel en los medios de comunicación, es un ser anónimo ante el lector.

Características del traductor profesional

La escasez de profesionales en traducción audiovisual comienza porque los estudios y las teorías de la traducción son, como ya mencionamos, relativamente algo nuevo, “aunque la teoría de la traducción sea tan antigua como la práctica, sus tentativas de sistematización tienen tan solo cincuenta años” (Moya, 2010, p. 19); y por otro lado, porque existe una ignorancia generalizada sobre la importancia de un profesional de la traducción. Muchas personas consideran que sólo se requiere una persona bilingüe para esta tarea.[1] Por dar un ejemplo, ¿usted le encargaría la traducción de un libro de Shakespeare a un mesero mexicano que vivió en Estados Unidos?, o ¿le confiaría la traducción de un artículo científico a un estudiante recién egresado de alguna escuela popular de inglés? su respuesta debería ser un rotundo no, pero son prácticas muy comunes.

La naturaleza del traductor es anónima, aunque fundamental; podemos ir a una librería y encontrar títulos de autores de cualquier país en nuestro idioma, o en la vida cotidiana algo traducido nos facilita la vida, desde el instructivo de cualquier aparato electrónico, hasta las indicaciones de un medicamento.  El que algo esté en nuestro idioma es una ventaja que damos por hecho, pero pocos reflexionan ¿quién es un traductor? A continuación, responderemos esta pregunta explicando la diferencia entre un traductor profesional y una persona que bilingüe.

Diferencia entre el traductor profesional y el bilingüe

La diferencia entre un traductor y un bilingüe son, en principio, que el traductor requiere conocimientos y competencias lingüísticas, semióticas e interpretativas avanzadas “el traductor necesita una competencia de comprensión en la lengua de partida y una competencia de expresión en la lengua de llegada; el bilingüismo no es, por tanto, una condición sine qua non para ser traductor” (Hurtado, 2016, p. 29).

Amparo Hurtado (2016) señala la dificultad de encontrar bilingües perfectos y distingue los siguientes tipos: bilingües precoces que aprendieron al mismo tiempo dos lenguas; bilingües tardíos que aprendieron otra lengua después de los catorce años; bilingüe coordinado, cuando la otra lengua se adquirió por contextos semioculturales diferentes; bilingüe compuesto cuando se aprende otro idioma porque se comparten espacios semioculturales (como los indígenas que aprenden Español en las ciudades mexicanas, o comunidades con más de un idioma oficial); bilingüe asimétrico, que no posee igualdad de conocimiento de las lenguas o sólo conoce un campo; y por último el bilingüe simétrico que conoce dos lenguas por igual.

Los egresados de carreras de idiomas tampoco son en automático traductores, puede ser un buen punto de partida, pero requieren especializarse y formarse en traducción, ya que el traductor no sólo necesita conocimientos lingüísticos, sino que debe conocer elementos extralingüísticos como la cultura origen y la cultura meta; el tema del cual se traduce y el medio para el que se traduce, ya que no es lo mismo traducir una película, que una revista de modas, que un libro de poesía o un cómic. En cada caso, los códigos y formas de significación son totalmente diferentes.

Un traductor también se distingue de una persona con conocimiento en lenguas extranjeras porque necesita, lo que Hurtado (2016) llama competencias traductoras: a) la habilidad de transferencia, que es la capacidad de comprender y producir textos; b) capacidades instrumentales que consisten en conocer los flujos de trabajo, así como las características económicas y tecnológicas del medio laboral; y c) dominio de estrategias para resolver problemas de traducción; es decir, elementos de interpretación y competencias de investigación que sirvan para la correcta comprensión de los textos.

Ejes teóricos de la traductología: ¿qué estudia un traductor profesional?

Un traductor profesional es aquel que adquiere el conocimiento científico generado a partir de las bases epistemológicas que los investigadores de la traducción usaron para la generación de teorías.

El conocimiento de las teorías de la traducción puede servir, además, para saber cómo funciona la traducción, cuáles son sus estructuras características, cómo opera en las culturas receptoras, qué gama de posibilidades tiene, qué ha de hacer y cómo para convertirse […] en un espacio o escenario donde se vean y se intercambien las diferencias, etc.”.[Moya, 2010, p.15]

Como en cualquier campo de estudio, la traductología tiene distintos enfoques, de los cuales debemos identificar los más pertinentes para cada estudio particular sobre traducción audiovisual. Hurtado (2016) clasifica los principales enfoques teóricos de la siguiente manera:

  1. Enfoques lingüísticos: usan los modelos de la lingüística, sobre todo de carácter estructural, para aplicarlos a la teorización de la traducción.
  2. Enfoques textuales: identifican operaciones textuales y análisis discursivo “se introducen nociones como superestructura, macroestructura y microestructura, textualidad, textura, coherencia y cohesión textual, tipologías textuales, intertextualidad, etc. De la comparación de lenguas se pasa, pues, a la comparación de textos” (Hurtado, 2010, p.127).
  3. Enfoques cognitivos: estudian los mecanismos psicológicos que realiza el traductor; es decir, la traducción como actividad cognitiva.
  4. Enfoques comunicativos y socioculturales: son aquellos que retoman las teorías de la comunicación y se centran en las funciones comunicativas que debe conservar la traducción.
  5. Enfoques filosóficos y hermenéuticos: abordan el problema de la traducción desde la filosofía del lenguaje y las teorías de la interpretación “cualquier lectura profunda de un texto salido del pasado de la propia lengua y literatura, constituye un acto múltiple de interpretación” (Steiner, 1980, p. 32).

Una vez identificadas las características genéricas del traductor profesional, y los elementos básicos de la traductología que fundamentan su formación, podemos plantear las primeras problemáticas:

  1. La traducción en general es un campo de estudio relativamente nuevo y la oferta académica en México es limitada (véase cuadro 1.1).
  2. Un gran porcentaje de personas que traducen son bilingües y no cuentan con un aparato crítico interpretativo.
  3. Los sistemas automatizados de traducción son incapaces de realizar interpretaciones adecuadas en los niveles sintácticos, pragmáticos y semánticos, por tanto, para alcanzar los objetivos comunicativos requieren de la mente humana para organizar los datos y alcanzar los tres niveles.

Los problemas que enfrenta el profesional de la traducción y la traductología en general afectan a su vez a sus áreas de especialidad lo que incluye a la traducción audiovisual.

Fundamentos de traducción audiovisual

En principio la labor del traductor es diferente a la del intérprete, ya que el primero trabaja con textos escritos y el segundo con la lengua oral de manera presencial. Es importante señalar esta diferencia, porque la traducción audiovisual en su modalidad de doblaje o voice over pueden confundirse por interpretación por el hecho de utilizar el lenguaje oral. Un intérprete trabaja de manera simultánea y espontánea en conferencias, llamadas telefónicas, eventos televisados en vivo o como acompañante de la persona que necesita comunicarse en otro idioma. El traductor audiovisual es parte de un proceso de posproducción, trabaja con guiones y textos dramáticos, es decir, con diálogos que ya fueron escritos.

Mayoral (2001) señala que “los estudios en traducción audiovisual se originaron en el estudio de la traducción cinematográfica. La incorporación de la traducción para televisión y video llevó a la introducción de la denominación traducción audiovisual” (p. 20); actualmente, el concepto engloba a la traducción de videojuegos, contenidos interactivos y demás productos que se caractericen por la confluencia de mínimo tres códigos: a) código visual; b) código sonoro; y c) código lingüístico.

Patrick Zabalbeascoa (2008) dice que “If we accept a text as a speech act or, more broadly, as any instance of communication, we will conclude that an audiovisual (AV) text is a communication act involving sound and images” (p. 21) y explica que en el audiovisual existe la combinación de audio verbal, audio no verbal y elementos visuales, en donde cada sistema de signos tiene la misma importancia en la construcción del sentido total. Por lo tanto, el traductor  audiovisual debe conocer los principios de lenguaje y narrativa audiovisual.

Las películas ofrecen una superficie textual muy compleja, temporal y espacial al mismo tiempo, en la que intervienen códigos múltiples. Lo que es realmente necesario es aislar los principales códigos y subcódigos, y analizar después las unidades mínimas que corresponden a cada uno de ellos. [Sánchez-Navarro, 2015, p. 26]

Aunque el lenguaje audiovisual tiene unidades de análisis y codificación, no es controlado por reglas rígidas, sino por una lógica del relato que depende del género audiovisual. Cada elemento sintagmático elegido por el productor audiovisual tiene objetivos comunicativos claros. Imaginemos, por dar un ejemplo muy simple, un plano cerrado (close up) de una pareja besándose, una música romántica de fondo y el diálogo I love you. Los primeros planos se utilizan para transmitir intimidad, la música aporta sentimiento a las imágenes; en este caso, transmite romance, entonces la correcta traducción de I love you sería te amo. Pero si el plano fuera abierto, la música cómica, el diálogo I love you podría ser traducido como un simple te quiero en lugar del íntimo y fuerte te amo. La elección entre traducir querer o amar debe responder a la interpretación total de la escena. El objetivo de la traducción es lograr la comprensión del texto prevista por los creadores del producto audiovisual “Toda comprensión de una serie de acontecimientos por parte del lector implica una aceptación de la manera concreta que el autor ha elegido para exponerlos” (Sánchez-Navarro, 2015, p.14).

Modalidades de traducción audiovisual

En la traducción audiovisual, los códigos lingüísticos son traducidos, mientras que los elementos visuales y los sonoros-no verbales permanecen invariables, pero la selección de las palabras debe reforzar el sentido total del mensaje. Además, la traducción lingüística debe adaptarse y subordinarse a los códigos que no podemos cambiar; es decir, deben sincronizarse. Dependiendo del tipo de sincronía las modalidades de traducción audiovisual son:

  1. El doblaje de voz que sustituye por completo el código sonoro-verbal. En el doblaje los diálogos son adaptados para alcanzar la sincronía fonética, es decir, imitan en la medida de lo posible los movimientos articulatorios del habla del actor original.[2] El diálogo traducido debe coincidir en perfecta sincronía con las expresiones del actor en pantalla; es decir, más allá de la sincronía fonética, el diálogo nuevo debe conservar los principios de pragmática lingüística que le permitan al actor de doblaje representar al personaje. El fin del doblaje es pasar inadvertido, y busca que el producto extranjero parezca hablado en la lengua materna del público meta.
  2. Voice over o voces superpuestas, los elementos sonoros-verbales traducidos se sobreponen a los sonoros-verbales originales. Es decir, la voz traducida está encima de la voz original que se mantiene en un segundo plano. En esta modalidad no se requiere actuación ni sincronía fonética. El Voice over es empleado para géneros informativos y documentales que no buscan ocultar que están traducidos.
  3. La subtitulación: no sustituye ningún código del audiovisual original, sino que agrega un elemento visual nuevo de naturaleza verbal-escrita (los subtítulos). Para la subtitulación se debe cuidar que el texto escrito traducido coincida en tiempo con las intervenciones de los actores en pantalla. También los subtítulos deben tener una extensión que permita al espectador leer y seguir la acción, Cintas y Remael (2014) explican que un subtítulo estándar tiene de 31 a 42 caracteres por línea y puede tener máximo dos líneas. Por lo tanto, el subtítulo debe concentrar la mayor cantidad de información del diálogo con la menor cantidad de palabras por lo que el traductor debe dominar competencias de condensación y elipsis.
  4. Localización: este concepto se reserva para la traducción de videojuegos, funciones web softwares y audiovisuales interactivos y multimedia “el término localización se empezó a utilizar a mediados de los años ochenta para hacer referencia al proceso de adaptación de programas informáticos a una localidad (locale)” (Hurtado, 2016, p. 87) en la localización la traducción se subordina a la organización interna o programación del producto original.
  5. Closed captioning o subtítulos ocultos para sordos: este tipo de traducción además de subtitular los diálogos describe de forma escrita los elementos sonoros importantes en la narrativa audiovisual.
  6. Audiodescripción: este tipo de traducción consiste en una voz narrativa que describe los elementos visuales para que las personas ciegas y débiles visuales puedan seguir las acciones de la pantalla.

Como podemos observar, cada modalidad tiene sus parámetros de sincronía. Para los expertos en traducción audiovisual se deben considerar tres tipos de traducción propuestos por Roman Jakobson:“Jakonson is often cited as being one of the first academics to open up the field. He famously established three types of translation: intralingual (or rewording), interlingual (or translation proper) and intersemiotic (or transmutation)” (Díaz, 2014, pp. 9-10).

Sánchez (2015) explica el uso de estos conceptos en la traducción audiovisual: a) las operaciones de traducción interlingüística consisten en el cambio de un idioma a otro (la traducción propiamente dicha); b) la traducción intersemiótica es el cambio de un sistema de signos a otro sistema de signos (transmutación) que en el caso del closed captioning es el cambio del sistema de signos sonoros a una forma verbal escrita, y en audiodescripción es el cambio de los signos visuales por sonoros verbales; y c) en el caso de la traducción audiovisual en México para su exportación a Latinoamérica hay una traducción intralingüística, esto es el uso de un español estándar que haga a un lado las características del dialecto[3] mexicano para adaptar (reformular) el lenguaje a una forma reconocible para todas las zonas de Hispanoamérica (Español neutro).[4]

Por lo tanto, la traducción audiovisual es una especialidad que debe ser estudiada por la cantidad de operaciones y elementos sincrónicos presentes en su proceso. Cualquier fallo en la cadena implica la dislocación de ejes de significación.

La traducción audiovisual en México

La traducción audiovisual en México se remonta desde el fin del cine mudo y el uso de diálogos como parte de la narrativa audiovisual, y por tanto, la necesidad de traducción para comercializar contenidos en inglés en Latinoamérica; se consolidó con la llegada de la televisión.

México fue el país elegido para realizar las versiones al español en Latinoamérica debido a a) su infraestructura en industria cinematográfica; b) en el caso del doblaje por contar con actores de voz especializados gracias a las radionovelas; c) por contar con la empresa de mayor distribución de contenidos televisivos en América Latina, es decir, Televisa que por mucho tiempo fue dueña de la empresa más grande de doblaje y subtitulación de Latinoamérica llamada Audiomaster 3000.  Y por otra sencilla razón: la cercanía de México con el productor audiovisual más importante del mundo: Hollywood. Las versiones en español latino estuvieron prácticamente[5] monopolizadas por México hasta los años noventa lo que tenía bajo control los costos y procesos. El medio era exclusivo, cerrado, bien pagado y por las condiciones oligopólicas, me atrevo a decir, que también soberbio. En aquella época los traductores audiovisuales tenían más tiempo y presupuesto para traducir la película[6] y permanecían durante años en las empresas lo que les permitía completar una curva de aprendizaje. Todo cambió radicalmente con el avance de la tecnología que sustituyó los carretes, celuloides y formatos en video tape por materiales de trabajo digitales, ello abrió el mercado y permitió la entrada de empresas de América del Sur, que en una batalla campal por clientes descendieron radicalmente los precios.

La crisis, en principio financiera, obligó a las empresas mexicanas a reducir de manera drástica el pago a los traductores (y demás trabajadores de la industria) lo que permitió la entrada de elementos no preparados pero asequibles, lo que hasta ahora, genera una rotación de personal que no permite la culminación de la curva de aprendizaje dentro de las empresas, y de los traductores capacitados quedan pocos y no se dan abasto ante el creciente volumen de trabajo. Otro fenómeno que se ha dado en el rubro del doblaje, es que ante las malas traducciones, directores y actores de doblaje comienzan a adaptar los libretos, y como ninguno de ellos está obligado a conocer el idioma de origen, puesto que su función es simplemente artística, muchas veces cambian el sentido y generan errores. Mientras en España existe la figura del traductor y la del adaptador por separado, en México el traductor debe ser Traductor/Adaptador al mismo tiempo. Los cambios y adaptaciones en la sala al momento de grabar, son considerados errores en el proceso, puesto que el actor y director de doblaje mexicanos ya deben contar con un guion traducido y adaptado.

Entonces el problema de la traducción audiovisual en México comenzó porque en las condiciones oligopólicas los traductores no percibieron una necesidad por especializarse, la capacitación en los estudios de doblaje era considerado suficiente. La segunda problemática es la casi nula oferta académica en este país, lo que lleva al trabajador del área a aprender directamente del ensayo y error en las empresas sin contar con estándares claros para desarrollar su actividad. Es un trabajo de encuentro, y desencuentro, de opiniones basadas en el conocimiento intuitivo de las distintas personas relacionadas con el proceso como directores de doblaje, revisores de estilo, clientes, empresas, y obvio, del mismo traductor.

Oferta educativa en traducción audiovisual en México

La oferta educativa en traducción audiovisual en México es nueva y poca, pero ya existe. En la Universidad Anáhuac México Norte se lanzó el primer diplomado en Traducción Audiovisual en 2014; en la Ciudad de México existe el Centro de Comunicación Audiovisual que hasta el momento es el centro de capacitación más especializado en el país. Por otro lado, el nuevo plan de estudios de la Licenciatura en Traducción de la Universidad Intercontinental incluirá a partir de 2017 materias electivas especializadas en subtitulación, doblaje y localización.

Asimismo, existen diplomados, maestrías y hasta doctorados en línea en países como España, que cuentan con investigaciones actualizadas, sin duda son programas muy valiosos, pero no son suficientes, porque la realidad cultural y procesal de la traducción audiovisual en México es distinta. Por otra parte, para generar la oferta académica necesaria, y por tanto, la profesionalización, se requieren de investigadores que generen conocimiento científico que fundamenten la práctica de la traducción audiovisual en México.

Para dimensionar la necesidad por investigar y crear planes de estudio que formen a traductores profesionales veamos el siguiente cuadro que describe los programas académicos en traducción en México:

Cuadro 1.1. Oferta educativa en traducción y traducción audiovisual en México.

Institución Nivel Nombre del programa Materias especializadas en TAV
1 Escuela Superior de Intérpretes Traductores e Idiomas S.C. Bachillerato Tecnológico Bachillerato Tecnológico con carrera de Intérprete Traductor No
2 Universidad Autónoma de Baja California Especialidad Especialidad en Traducción e Interpretación No
3 Universidad Intercontinental Licenciatura Licenciatura en Traducción

(temas selectos)

4 Instituto Superior de Intérpretes Traductores Licenciatura Licenciatura en Traducción No
5 Universidad Tecnológica Americana Licenciatura Licenciatura en Interpretación y Traducción No
6 Sistema Harvard Educational Licenciatura Carrera Intérprete traductor No
7 Universidad Autónoma de Baja California Licenciatura Licenciatura en Traducción

Materia Traducción multimedia

8 El Colegio de México Maestría Maestría en traducción No
9 Universidad Autónoma de Guadalajara Maestría Maestría en Traducción e Interpretación Inglés – Español No
10 Universidad Anáhuac Maestría Maestría en Traducción e Interpretación No
11 Universidad Anáhuac Educación continua Diplomado en Traducción Audiovisual
12 Universidad Nacional Autónoma de México Educación continua Diplomado en Formación de Traductores literarios No

 

13 Universidad Nacional Autónoma de México Educación continua Diplomado en Traducción de textos especializados No
14 Universidad Nacional Autónoma de México Educación continua Diplomado en Formación de profesores de traducción No
15 Berlitz Capacitación Diplomado Intérprete – traductor No
16 Centro de Comunicación Audiovisual Capacitación para empresas Diplomado en Traducción Audiovisual

Fuente: Elaboración propia

Para hacer un sencillo contraste el Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación (Coneicc) tiene veintiocho programas de Licenciatura en Comunicación adscritos sólo en el Valle de México, mientras que en el área de Traducción en toda la República Mexicana, hasta enero de 2017, sólo existen 16 programas, de los cuales cinco son a nivel licenciatura, 3 incluyen materias de traducción audiovisual y sólo 2 instituciones profundizan en el rubro.

Dos programas académicos especializados contrastan con más de 327 millones de boletos de cine vendidos en México y 389 títulos estrenados en nuestro país en 2016, de los cuales 91.4% fueron películas extranjeras que necesitaron algún tipo de traducción audiovisual.[7] Eso sin tomar en cuenta la programación de televisoras abiertas, televisión por cable y plataformas on demand.

Conclusión: La importancia de la profesionalización del traductor audiovisual mexicano

México continúa siendo uno de los grandes exportadores de traducción audiovisual en español para Latinoamérica y tiene una tradición fuerte en modalidades como doblaje de voz. A pesar de ello los planes de estudio para la profesionalización del traductor audiovisual mexicano son nuevos y los estudios especializados son pocos. En definitiva, eso debe cambiar ya que no es posible seguir tomando a la ligera traducciones que impactan a una audiencia de millones de personas. Sólo basta con que encienda su televisión, vaya al cine más cercano, entre a YouTube o a plataformas como Netflix para tener acceso a un programa o película extranjera traducida al español.

Para entender la forma en que la falta de profesionalización de los traductores mexicanos afecta a la recepción de productos audiovisuales en Latinoamericana, hay que identificar algunas características de la traducción audiovisual en la comunicación:

  1. La traducción audiovisual en modalidades de doblaje y subtitulación están presentes en medios masivos de comunicación como son televisión, cine e internet.
  2. Los medios masivos son fuente de aprendizaje de la lengua.
  3. Los medios masivos forman parte de la estructuración de la realidad social.
  4. En la era de la información digital y la globalización, la traducción es una necesidad fundamental para la comunicación intercultural.

Entonces, con base en estas características, podemos señalar lo siguiente:

  • Las fallas de la traducción repercuten en la forma en que millones de personas reciben un mensaje porque la traducción audiovisual es una necesidad de comunicación para cualquier producto audiovisual en idioma extranjero que pretenda distribuirse en medios masivos en México y Latinoamérica.[8]
  • Los usos incorrectos del idioma español impactan al habla (uso de la lengua), los errores lingüísticos más comunes son de naturaleza sintáctica, ya que los traductores no profesionales (sobre todo en doblaje) tienden al calco, es decir, a la traducción palabra por palabra creando textos que copian la gramática del idioma de origen.
  • Los medios masivos son fuente de información que se almacena en la memoria individual y colectiva lo que estructura la forma de percibir la realidad y de adoptar valores sociales.
  • La comunicación intercultural entre sociedades con distintos idiomas depende de la traducción lingüística y de la explicación de elementos culturales (tropicalización). Por tanto, un error semántico genera interpretaciones erróneas de contenidos culturales.

Para concluir, traducir es comunicar, y para ello la distancia entre los receptores de un material original y los de la traducción debe cerrarse mediante un proceso de descodificación y recodificación que reproduzca los sentidos y los objetivos comunicativos del autor original. Tarea que puede llevarse a buen puerto si el traductor tiene todas las herramientas y estrategias que le permitan en primer lugar comprender el mensaje (más allá del idioma), en segundo comprender las formas de significación del medio, en tercero adaptar el mensaje a la cultura meta, y así conservar las funciones originales del producto.

Tras la profesionalización del traductor, también es necesario concientizar a los demás trabajadores involucrados en el área; es decir, a los jefes de traducción, a los directores de doblaje, correctores de estilo, clientes y demás personas que influyen en las versiones finales para que todos cuenten con estándares similares fundamentados en argumentos y bases sólidas. El compromiso con la calidad en la comunicación a través de la traducción deber ser total, y para lograr un estándar se necesitan investigadores e instituciones que logren generar oferta educativa basada en discursos científicos, sobre los cuales se pueda formar el traductor audiovisual.

Referencias

Díaz Cintas, Jorge y Aline Remael (2014). Audiovisual Tanslation: Subtitling. Nueva York: Routledge. Taylor & Francis Group.

Hessen, J. (2001). Teoría del conocimiento. Ciudad de México: Editorial Época.

Hurtado Albir, Amparo (2016). Traducción y traductología. Introducción a la traductología. España: Cátedra.

Mayoral, Roberto (2001). “Campos de estudio y trabajo en traducción audiovisual”, en Miguel Duró (coord.). La traducción para el doblaje y la subtitulación. España: Cátedra. Signo e imagen, pp. 19-45.

Moreno, Juan Carlos (2002). “Complejización de la epistemología y epistemología compleja”, en M. Velilla (comp.). Manual de iniciación pedagógica al pensamiento complejo, pp. 121 – 130.

Moya, Virgilio (2010). La selva de la traducción. Teorías traductológicas contemporáneas. España: Cátedra.

Sánchez, Georgina (2014). Elementos significantes del doblaje en la estructura semiótica del mensaje audiovisual traducido, tesis para obtener el grado de Maestría en Comunicación Visual. Universidad Simón Bolívar. Ciudad de México.

Sánchez-Navarro, Jordi y Lola Lapaz Castillo (2015). ¿Cómo analizar una película desde el punto de vista narrativo? Barcelona: Editorial UOC.

Segarra Ciprés, M. y J. Bou Llusar (2005). “Concepto, tipos y dimensiones del conocimiento: configuración del conocimiento estratégico”. Revista de Economía y Empresa. Vol. XXI, pp. 175-195. Bogotá: Ediciones jurídicas Gustavo Ibáñez.

Steiner, George (1980). Después de Babel. Aspectos del lenguaje y la traducción. México: Fondo de Cultura Económica.

Valdettaro, Sandra (2015) Epistemología de la comunicación. El Rosario: Editorial de la Universidad del Rosario.

Zabalbeascoa, Patrick (2008). “The nature of the audiovisual text and parameters”. En Jorge Díaz Cintas (comp.). The Didactics of Audiovisual Translation. Filadelfia: John Benjamins Publishing Co, pp. 21-37.

Estadísticas – Canacine(2017). Recuperado de http://canacine.org.mx/wp-content/uploads/2014/04/Resultados-Preliminares-2016-1.pdf

Información General, Traducción CELE – UNAM.  (2017) Cele.unam.mx. N.p., 2017. recuperado de  http://cele.unam.mx/index.php?categoria=14

Daniel Aguilar Bazán / S.C.Compuarte (2017) “Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación (Coneicc)”. Coneicc.org.mx. recuperado de http://www.coneicc.org.mx

Escuela De Lenguas | Universidad Anáhuac (2017)  Pegaso.anahuac.mx. recuperado de http://pegaso.anahuac.mx/lenguas/

Diplomado Intérprete-Traductor | Berlitz México – Escuela De Idiomas Para Aprender Inglés, Francés, Español Y Más. (2017) Berlitz.com.mx. recuperado de http://www.berlitz.com.mx/cursos-idiomas/Diplomado-Int-rprete-Traductor/145/guiseid–2/

Bachillerato Tecnológico Con La Carrera Técnica De Intérprete Traductor | Escuela Superior De Interpretes Traductores E Idiomas S.C. (2017) Esit.edu.mx. Recuperado de http://uteca.mx/interpretacion-y-traduccion.html

Formación básica UABC Universidad Autónoma de Baja California. (2017) recuperado de

http://www.uabc.mx/formacionbasica/FichasPE/Lic_en_Traduccion.pdf

Carrera Intérprete Traductor En México | Licenciatura Traducción Interpretación Bachillerato. Harvardedu.org. (2017). Recuperado de

http://www.harvardedu.org/licenciatura-en-traduccion-e-interpretacion/carrera-interprete-traductor/

Maestría en Traducción e Interpretación Inglés-Español – UAG. UAG. (2017) Recuperado de

http://www.uag.mx/maestria/traduccion-ingles-espanol/

Diplomados – Ccaudiovisual. Ccaudiovisual. (2017) Recuperado de

http://ccaudiovisual.mx/diplomados/

AUTOR: Mtra. Georgina Sánchez Borzani

 

[1] O peor, muchas personas, incluso en el ámbito académico, creen que es suficiente el uso de sistemas automatizados como el traductor (transcodificador) de Google.

[2] Sincronía también conocida como lip sync o sincronía labial.

[3] En lingüística un dialecto es una variación de un idioma. En español, por ejemplo, existe un dialecto mexicano, argentino, colombiano, etc.

[4] El español neutro es un término vago que no ha sido estudiado a profundidad.

[5] No totalmente, ya que existieron pocos productos traducidos en Colombia, Venezuela, Argentina y Chile.

[6] En la jerga del medio se entiende por película a cualquier material audiovisual a traducir.

[7] Cifras de la Cámara Nacional de la Industria cinematográfica (Canacine) resultados preliminares 2016.

[8] También debemos incluir al público latino en Estados Unidos que demanda contenidos en español.

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