Con respecto a la frase "integración humana", hay que señalar que esta expresión nos lleva a la secularización de la declaración de principios de la Universidad Intercontinental; esta redacción excluye el anuncio del kerygma cristiano y descuida la orientación específica de la Universidad Intercontinental.
La "integración humana" de todos los miembros de la comunidad universitaria es, sin lugar a dudas, una labor prioritaria: pero, lo específicamente original de la Universidad Intercontinental es la inspiración cristiana, que lleva a su plenitud la integración de inteligencia y carácter en todos los miembros de la comunidad. Lo "cristiano" de la Universidad no puede reducirse a un mero adjetivo, a algo yuxtapuesto, a cursos de cultura humanista-cristiana, desarticulados de las carreras que los estudiantes siguen; lo cristiano de la Universidad Intercontinental ha de ser su inspiración, su alma.
No se trata tampoco de "cristianizar" la ciencia o la técnica que se investiga y enseña en la Universidad, pues ello sería traicionar la autonomía de lo temporal y, por lo mismo, desvirtuar la esencia de la Universidad; ésta debe asegurar un diálogo institucionalizado entre las ciencias, las técnicas y las artes, por una parte, y la filosofía y la teología por otra.
Es fundamental que la Universidad Intercontinental, como universidad cristiana, sobresalga no sólo por su nivel científico y teológico sino por su espíritu de diálogo, de libertad, de respeto a la persona humana, de compromiso valientemente asumido por la sociedad; en una palabra, por un espíritu auténticamente universitario. Debemos asumir una actitud de revisión permanente que en las actuales circunstancias significa un esfuerzo bien definido e inmediato de calidad.
Si la Universidad es diálogo institucionalizado; entonces debe vincularse y comprometerse, por encima de presiones y de halagos, con el momento histórico de nuestra sociedad.
En todas estas situaciones el ejemplo a seguir lo tenemos en Jesús, el Cristo, Señor de la historia, en sus palabras y en sus hechos, mediatizados por la reflexión teológica y el magisterio de la Iglesia.